En una pareja en la que los dos miembros son portadores de una enfermedad recesiva, las probabilidades de tener un hijo sano son del 25%, igual que las de tener uno afectado. La mitad de la descendencia será portadora de la mutación, pero no sufrirá la enfermedad.
En la mayoría de ocasiones, los portadores no manifiestan ningún síntoma y no se enteran de que padecen la mutación hasta que se realizan alguna prueba específica.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué es el test de compatibilidad genética (TCG)? ( 39).
Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga) y Rebeca Reus (embrióloga).
Última actualización: 02/08/2021