Lo primero que se le realiza a aquellos pacientes que desean hacerse el estudio de compatibilidad genética es una analítica de sangre. A partir de la sangre extraída a los pacientes, es posible determinar el perfil genético del individuo.
En función de los resultados obtenidos, se concluirá que los pacientes son compatibles genéticamente o no. Esto significa que si ambos progenitores poseen la misma mutación, no serán genéticamente compatibles, pues podrían heredar la mutación a la descendencia y que sufriera una enfermedad genética recesiva.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué es el test de compatibilidad genética (TCG)? ( 39).
Por Marta Barranquero Gómez (embrióloga) y Rebeca Reus (embrióloga).
Última actualización: 02/08/2021