Respuestas de foro creadas
Hola Gadys,
Es una decisión muy difícil y aunque se evite, se pasa mal porque renunciar a tu genética es doloroso, pensar en tener un hijo que no lleve tus rasgos, que no se parezca a ti, que no te identifiques en él, es duro, pero tienes que pensar en si priman más tus ganas de ser madre, en sí es más importante el parecido físico que darle la vida a tu hijo, porque sí es tu hijo, te donan un óvulo sí, pero quién lo cuida, le hace crecer y en definitiva, le da la vida? Esa persona eres tú, la única madre de ese óvulo y créeme que cuando te quedas embarazada y más cuando lo tienes, esas dudas no desaparecen pero disminuyen porque lo único que sientes es amor puro, incondicional, sin limites y para siempre.
Yo fui mamá por ovodonación a los 38 años y ahora tiene 15 meses, mi hija es clavadita a su padre (hecho que me encanta), los dos primeros meses, lo llevé mal porque lo único que hace la gente es sacarle parecido y me sentí una extraña, pero fui al psicólogo que me ayudó muchísimo y desde entonces y verla crecer, no hay duda que es mía. De hecho, no tendrá mis ojos, mi nariz, ni pelo…pero me veo reflejada en ella en mil cosas!!!
Yo te animo a que recurras a esto, pero antes de ello, habla con un especialista.
Por cierto, vuelvo a estar embarazada, por ovodonación y también a la primera, así que solo puedo contarte cosas positivas.30/11/2022 a las 20:39Hola!!
Me metí hace tiempo en el foro y no lo había vuelto a hacer hasta hoy, de hecho, es la primera vez que escribo y lo hago por si, con mi experiencia, puedo aportar algo positivo.
Fui mamá por ovodonación con 37 años, cuando me dijeron que mi antimulleriana era de 0,24 y que era prácticamente imposible tener hijos con mis propios óvulos, no me lo podía creer. De hecho, al ser un valor tan bajo, me excluyeron de la S.S y me tuve que buscar una clínica privada. Intenté una estimulación ovárica con mis propios óvulos y no hubo respuesta: 500€ tirados a la basura. Así que me planteé dos cosas: un futuro con hijos o sin ellos, y pensando en las ganas que tenía mi marido de ser padre y sabiendo el amor tan grande que yo tenía para repartir (soy educadora infantil), la respuesta fue obvia: quería ser madre.Entiendo tus miedos y dudas, yo los tuve al principio y me hice mil preguntas y las respuestas no llegaban, pero las ganas de formar una familia primaban.
Mi donante de 23 años me dio 3 óvulos fecundados (con el esperma de mi pareja) de alta calidad y me quedé embarazada a la primera. Tuve un embarazo maravilloso, el primer trimestre con algunas náuseas y vómitos pero llevaderos. El resto estaba radiante, feliz, enérgica. Yo quería niño, pues fue una niña, jajajajj, que adoro, amo, me tiene locamente enamorada. Es clavadita a su padre. El parto fue cesárea pero también genial. Jamás he pensado que no fuese mía, yo le di la vida, la alimenté, respiraba gracias a mí oxígeno y por sus venas corre la misma sangre que la mía.
El contárselo en un futuro …tengo mis dudas…porque no lo veo necesario. Esta donación es tan normal como otra cualquiera, y sus orígenes? Su origen somos nosotros: su padre fecundó el óvulo, que se implantó en mí, en su cuna, su casa, su hogar, que en mi creció, que cuidé y protegí hasta que naciera sana, y por supuesto, que sigo haciéndolo a día de hoy. Mi pequeña tiene 16 meses, y es tal el amor que siento hacia ella (y créeme que es recíproco) que he vuelto a recurrir a la ovodonación y estoy embarazada otra vez de 9 semanas.
La maternidad no es un camino de rosas, es preciosa pero muy dura. Yo tampoco pensé en que la lactancia sería un éxito, no sé si iba a estar dispuesta a sacrificarme y aquí sigo, 16 meses con ella, después de haber superado 2 mastitis y 16 meses sin dormir más de 3 horas seguidas. No me preguntes por qué, es algo muy bonito, agotador pero único entre madre e hija. Sus ojitos que se clavan en tu mirada, cuando se queda dormida en tu regazo, porque la mamá es la calma, la tranquilidad, la seguridad…no sé es algo tan nuestro. Pero tú decidas lo que decidas estará bien!!!!
Yo jamás había ido al psicólogo pero a los 3 meses de nacer me agobié muchísimo porque todo el mundo me decía que era un clon de su padre, todos, mi familia también (nadie sabe nuestro secreto y así será porque es algo personal entre mi pareja y yo), y me dio el bajón porque fue la primera vez que pensé en la renuncia genética, que cómo habéis sido con mis rasgos, que qué pena, que nunca me veré reflejada en ella…pero me consolé pensando en que quién me asegura que se hubiera parecido a mí con mis óvulos? Cuántos hijos hay que no se parecen a sus padres? Pasa hasta con mis hermanas!!! Así que conforme han ido pasando los meses, esas preocupaciones se han ido. 1 de cada 10 me dicen que es clavadita a mí (no sé dónde lo verán), pero créeme si te digo en que copia todo lo que hago, es inquieta, nerviosa y un terremoto y ya te digo yo que su padre es todo lo contrario. En fin, que soy tan feliz que quiero seguir disfrutando de este amor ampliando la familia.23/11/2022 a las 0:24Hola Alma,
Es muy común eso que sientes y lo más normal del mundo debido a la situación tan difícil y dolorosa por la cual debemos pasar para ser madres.
Te recomiendo encarecidamente que hagas algo de ejercicio como yoga prenatal o musicoterapia para embarazadas, es una pasada y estoy convencida de que te ayudará a conectar con tu bebé. El embarazo es duro, es una revolución constante de hormonas que nos impide disfrutar de lo que llevamos dentro, a veces, ni nos reconocemos a nosotras mismas. Cada una lo vive de manera diferente, no te angusties, y no estás sola. Te entendemos todas!!! Ya verás cuando nazca, te coja tu manito y clave su mirada en ti, en su mamá, porque ese bebé es sólo tuyo, de la mujer valiente que eres de acunarlo en su vientre y de darle la vida.30/11/2022 a las 20:53