En primer lugar habría que valorar qué tipo de azoospermia es, si obstructiva o secretora.
Si la azoospermia es obstructiva, existe la posibilidad de obtener espermatozoides directamente del testículo, pues hay producción pero los espermatozoides no pueden salir en el eyaculado por un problema de obstrucción de alguno de los conductos seminales. En este caso, habría que hacer una biopsia testicular o un aspiración de espidídimo y posteriormente un ICSI con los espermatozoides encontrados.
Por el contrario, si la azoospermia es secretora (no hay producción espermática) y el tratamiento hormonal no ha logrado recuperar la producción de espermatozoides, será necesario recurrir a la donación de semen para poder lograr el embarazo.
Puedes leer el artículo completo en: ¿Qué pruebas se realizan para el estudio de la fertilidad masculina? ( 54).

Andrea Rodrigo
Licenciada en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Valencia (UPV). Tiene un Máster en Biotecnología de la Reproducción Humana Asistida por la Universidad de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). También cuenta con un Postgrado de Experto en Genética Médica.