Los parecidos entre niños y padres no biológicos son más frecuentes de lo que podría parecer. Tres explicaciones son posibles:
- Las clínicas buscan el mejor matching fenotípico posible, para asignar a la receptora una donante con características físicas similares.
- El entorno en el que crece el niño ayuda a que adopte comportamientos, gestos, maneras de sonreír, etc. muy parecidos a los de sus padres y familiares más cercanos.
- Por la epigenética, que, como ya hemos dicho, son factores que pueden modificar la expresión de los genes.
Puedes leer el artículo completo en: Epigenética y ovodonación: ¿Mi hijo se parecerá a mí? ( 162).

Rebeca Reus
Graduada en Biología Humana (Biomedicina) por la Universitat Pompeu Fabra (UPF), con Máster Oficial en Laboratorio de Análisis Clínicos por la UPF y Máster sobre la Base Teórica y Procedimientos de Laboratorio de Reproducción Asistida por la Universidad de Valencia (UV).