La inseminación artificial es probablemente la técnica de reproducción asistida más sencilla. Consiste en depositar una muestra de semen en el útero de la mujer en el momento de la ovulación a la espera de que se produzca la fecundación y el embarazo.
El semen empleado para la inseminación artificial puede ser de donante o de la pareja. En este artículos hablamos del modo de proceder en caso de necesitar la donación de semen.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.
Para mejorar las probabilidades de éxito, este procedimiento incluye un tratamiento previo de ligera estimulación ovárica. Se lleva a cabo a través de bajas dosis de medicación hormonal, con lo que se consigue controlar el desarrollo ovárica y la ovulación, permitiendo calcular el momento más adecuado para la inseminación.
El control de la estimulación se realiza a través de análisis hormonales y ecografías vaginales.
El semen por su parte recibe también un tratamiento. Es lo que se conoce como capacitación espermática, que no es más que un proceso por el que se concentra la muestra seminal en espermatozoides de buena calidad y se eliminan las sustancias no necesarias como el plasma seminal y otras células.
Dinamarca es cuna de la donación de semen. Allí se encuentra uno de los mayores bancos mundiales de semen en el que podemos encontrar muestras seminales de numerosas étnias y nacionalidades.
Tanto si se trata de una pareja heterosexual como si las receptoras son una pareja lesbiana o una mujer soltera, existen varias posibilidades en relación a los donantes de semen:
Para poder realizar una inseminación artificial con posibilidad de éxito, la muestra seminal debe presentar una buena calidad, especialmente en lo referente a la concentración y movilidad. En el caso de utilizar semen de donante, esto no es un problema ya que las muestras seminales son de excelente calidad.
También es importante tener en cuenta que la mujer que se somete a este tratamiento debe tener menos de 46 años.
Toas las muestras de semen empleadas para la donación han de estar congeladas y no podrán ser usadas hasta que hayan pasado al menos 6 meses y los análisis realizados al donante a los 3 y 6 meses de la donación confirmen que está completamente sano.
Como ya hemos indicado, para poder realizar la inseminación artificial es necesario que la muestra seminal presente una buena calidad. Además, son necesarios una serie de requisitos en la mujer:
Si la mujer tiene las trompas obstruidas o presenta problemas de ovulación, la inseminación artificial no podrá resultar efectiva y por tanto se recurrirá a técnicas de fecundación in vitro. También es común descartar la inseminación artificial en mujeres con más de 37 años debido a la baja probabilidad de éxito.
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