Preservación de la fertilidad masculina y femenina

Preservar la fertilidad consiste en conservar los óvulos, espermatozoides y embriones congelados en tanques de almacenamiento con nitrógeno a líquido a -196 °C. Posteriormente, en el momento en que se desee tener un hijo, podrán ser descongelados y empleados en la técnica de reproducción asistida adecuada. De esta manera, conseguimos que ni el paso del tiempo ni cualquier otro factor perjudicial cause daño a estas células y lleven al hombre o a la mujer a la infertilidad.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

¿Cuándo se recomienda preservar la fertilidad?

En la siguiente imagen representamos las principales situaciones en las que se recomienda obtener y congelar los gametos (o embriones) para que puedan ser utilizados en el futuro a través de un tratamiento de reproducción asistida. No obstante, las detallamos a continuación.

Pacientes oncológicos

Tanto en hombres como en mujeres, la aplicación de un tratamiento contra el cáncer puede causar un daño irreparable en el aparato reproductor.

La radiación o las sustancias químicas utilizadas en quimioterapia y radioterapia dañan las células precursoras de óvulos y espermatozoides. Pueden incluso llegar a destruirlas completamente y, por tanto, llevar al paciente a una situación de esterilidad grave.

Obtener los óvulos y los espermatozoides antes de aplicar el tratamiento oncológico y conservarlos a muy bajas temperaturas durante un tiempo indefinido, puede permitir al paciente tener hijos mediante un proceso de fecundación in vitro (FIV), una vez superada la enfermedad.

Ésta es una opción verdaderamente importante para pacientes de cáncer en edad reproductiva, pues les ofrece la posibilidad de tener hijos biológicos a pesar de la enfermedad.

Aunque los tratamientos oncológicos son los más conocidos en cuanto al daño sobre la fertilidad, existen también otras terapias para otras enfermedades graves que pueden causar esterilidad. En estos casos también se recomienda la criopreservación.

Periodo de fertilidad de la mujer

El tiempo de fertilidad de la mujer es limitado. A partir de los 35-37 años de edad, la cantidad y calidad de los óvulos desciende progresivamente, hasta el completo agotamiento de la reserva ovárica en lo que se conoce como menopausia, que ocurre alrededor de los 50 años de edad.

Además, aproximadamente a partir de los 40 años, la probabilidad de alteraciones cromosómicas en los óvulos y, por ende, en los embriones se ve aumentada. Por esta razón, la edad ideal para tener hijos, al menos biológicamente hablando, es entre los 18 y los 35 años.

Sin embargo, en la sociedad actual, la edad biológica perfecta para el embarazo no se corresponde con la “edad social” a la que la mujer se encuentra preparada para ser madre.

Preservar los óvulos en edades tempranas (entre los 25 y los 35 años) permite detener el reloj biológico femenino y retrasar el momento de ser madre, sin preocuparse por la pérdida de calidad y cantidad de sus óvulos.

Cirugía

Existen patologías o afecciones del organismo que requieren intervenciones quirúrgicas de alta complejidad. Algunas de estas cirugías pueden comprometer la fertilidad de hombres y mujeres. En estos casos, se recomienda preservar la fertilidad antes de la intervención.

Una infección grave o algún traumatismo puede requerir la extirpación del ovario o el testículo y ello llevar a la esterilidad.

También se recomienda la criopreservación de gametos antes de las cirugías de esterilización voluntaria como la vasectomía o la ligadura de trompas. Así, en caso de arrepentimiento y deseo de paternidad/maternidad, se podrá realizar un tratamiento de FIV sin tener que recurrir a nuevas intervenciones quirúrgicas.

Por último, cabe destacar que, en algunas operaciones de transexualidad, se aconseja a los pacientes preservar sus gametos (óvulos y espermatozoides) para que tengan la posibilidad de tener hijos genéticamente propios en el futuro.

Métodos de crioconservación

Existen tres formas básicas de preservar la fertilidad:

  • Criopreservación de gametos (vitrificación de óvulos y congelación de espermatozoides)
  • Vitrificación de embriones
  • Congelación de tejido ovárico o testicular

Los resumiremos uno a uno a continuación.

Vitrificación de óvulos

La vitrificación es un método de congelación ultrarrápida que permite mantener mejor las cualidades de los óvulos, es decir, ofrece unas tasas de supervivencia tras la desvitrificación mucho más elevadas que los métodos de congelación utilizados anteriormente.

Para poder llevarla a cabo, se necesita, en primer lugar, obtener los óvulos, eliminarles las células de su alrededor (complejo cumulo-corona) y, posteriormente, vitrificarlos. Los pasos que se siguen son:

  • Estimulación ovárica: la mujer recibe medicación hormonal para favorecer la maduración de más de un óvulo en el mismo ciclo. Así, podremos recuperar y vitrificar un mayor número de óvulos y aumentar la probabilidad de embarazo en el futuro.
  • Punción ovárica: cuando los óvulos están maduros, se extraen del cuerpo de la mujer. Para ello, se pinchan los folículos ováricos, que es donde maduran los óvulos, y se extrae el líquido interior en busca de los óvulos. Es una intervención quirúrgica sencilla y de corta duración que se realiza bajo anestesia suave.
  • Decumulación: se trata de la eliminación de las células que tiene el óvulo alrededor para poder vitrificarlos mejor.
  • Vitrificación: se pasan los óvulos por diferentes medios para que sustituyan el medio acuoso de su interior por medio crioprotector y puedan resistir la congelación sin alterar sus cualidades.

Congelación de semen

Los espermatozoides son generalmente obtenidos por masturbación, aunque en casos puntuales en los que esto no es posible, se puede realizar una aspiración de epidídimo, una aspiración de testículo u obtenerlos a través de una biopsia testicular.

La muestra obtenida se congelará, ya sea en pajuelas, en criotubos o en píldoras de hielo seco. Cada uno de estos métodos tiene sus ventajas y desventajas. En base a ellas, cada clínica escogerá la que mejor se adapte a su situación y forma de trabajo.

En el caso del semen, debido a su menor tamaño celular, la congelación funciona bien y permite unas tasas de supervivencia buenas. Por esta razón, no se aplica la vitrificación, que es más compleja y cara.

Vitrificación de embriones

Otra alternativa a la preservación de gametos es la vitrificación de embriones.

Esta opción es escogida principalmente por parejas heterosexuales. El objetivo es el mismo, preservar la fertilidad, aunque en vez de conservar los gametos por separado, se extraen, se fusionan y se vitrifican ya en estadio embrionario. Así, damos un paso más hacia el embarazo antes de la vitrificación.

Esta opción presenta unas tasas de éxito algo mayores. El proceso es muy similar al de vitrificación de los óvulos.

Los embriones congelados son almacenados en tanques de nitrógeno líquido a -196 °C, al igual que los óvulos y los espermatozoides.

Criopreservación de tejido ovárico y testicular

Aunque actualmente sigue estando considerada como una técnica experimental, la congelación de tejido ovárico y testicular es una alternativa que ofrece una gran proyección de futuro, especialmente en casos como:

  • Cáncer hormodependiente como el cáncer de mama. En estos casos, la vitrificación de óvulos sería compleja, ya que el tratamiento previo de estimulación ovárica está contraindicado.
  • Cáncer que requiere tratamiento inmediato y, por tanto, en el que no hay tiempo para el proceso de obtención de los óvulos.
  • Cáncer u otras enfermedades infantiles que afecten al órgano reproductor. Puesto que estos pacientes están en edad prepuberal, todavía no producen óvulos ni espermatozoides y, por tanto, no es posible vitrificarlos.

En estos casos, se extrae una pequeña porción de la corteza ovárica en las mujeres o de los túbulos seminíferos en los hombres, que es donde se desarrollan los gametos.

El tejido obtenido se prepara y congela en nitrógeno líquido. Llegado el momento, se autotrasplanta de nuevo en el ovario o en el testículo. También existe la posibilidad de trasplastarlo en otra zona del organismo (p.ej. en el brazo).

Este procedimiento solo se hará en caso de no poder optar por cualquiera de las otras opciones, ya que es complejo, requiere intervenciones quirúrgicas y presenta unas tasas de éxito bajas.

Preguntas de los usuarios

¿Cuánto cuesta congelar óvulos?

El precio del tratamiento de vitrificación de ovocitos es de entre 2.500 y 4.000€, a lo que habrá que añadir otros 1.000-1.200€ por la medicación necesaria para la estimulación ovárica.

En cualquier caso, este precio es orientativo y debemos tener en cuenta que puede variar entre diferentes centros de fertilidad, así como también en función de las características de cada situación.

¿Puedo ser madre con 41 años si no he congelado mis óvulos?

La probabilidad de embarazo natural con 41 años es baja y por ello, es posible que se necesite la reproducción asistida para poder tener un hijo. Incluso puede que sea necesario recurrir a la donación de óvulos debido a la disminución de la cantidad y calidad de los óvulos a partir de los 40 años.

En este enlace puedes obtener más información sobre este tratamiento: Donación de óvulos.

¿Durante cuánto tiempo se puede guardar esperma congelado?

En principio no hay tiempo límite. Los estudios realizados hasta el momento no indican una pérdida de calidad espermática en función del tiempo que permanezca el semen congelado en nitrógeno líquido.

La tasa de supervivencia tras la descongelación de la muestra de semen depende de otros factores como el proceso de congelación y descongelación llevado a cabo, la calidad del semen preservado, la capacidad de supervivencia de los espermatozoides, etc.

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