El aborto espontáneo o natural: tipos, causas y síntomas

El aborto espontáneo o aborto natural es aquella pérdida involuntaria del embarazo que ocurre antes de la semana 20 de gestación. Si tiene lugar en un embarazo más avanzado se denomina parto prematuro.

Es importante diferenciarlo del aborto inducido o provocado, que consiste en una interrupción voluntaria del embarazo con intervención médica.

La mayor parte de los abortos espontáneos suceden durante el primer trimestre de embarazo y, en muchas ocasiones, de forma tan temprana que la mujer aún no sabe que está embarazada.

A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar en este artículo.

Tipos de aborto espontáneo

Los abortos espontáneos se clasifican según su frecuencia, la edad gestacional en la que suceden y la apariencia ecográfica del saco gestacional. Los tipos más relevantes son los siguientes:

  • Aborto temprano: ocurre en las primeras semanas, hasta la semana 12 de embarazo. Son los más frecuentes.
  • Aborto tardío: ocurre entre las semanas 13 y 20 de gestación.
  • Aborto bioquímico: también denominado embarazo anembrionado o huevo huero, es aquél en el que el saco gestacional está vacío, sin embrión.
  • Aborto de repetición: se considera que una mujer tiene abortos de repetición cuando ha tenido 3 o más abortos espontáneos.

Los abortos se pueden clasificar también en función de si se expulsa o no el feto de forma natural, es decir, según la variedad clínica:

  • Aborto completo: se expulsa por la vagina de forma natural, sin ningún tipo de intervención.
  • Aborto incompleto: no se expulsa completamente de forma natural y es necesaria la intervención médica.
  • Aborto retenido o diferido: el feto muere pero no se expulsa, por lo que permanece en el interior del útero.

Síntomas y signos de aborto

Durante el embarazo hay una serie de síntoma que pueden hacer pensar a la mujer que está teniendo un aborto, por lo que deberá consultar con un médico lo antes posible.

Entre los más importantes encontramos el sangrado vaginal abundante y el dolor abdominal, aunque se puede producir un nuevo embarazo sin sangrado ni dolor, o que el sangrado sea leve y se confunda con la menstruación. Por ello, ante cualquier cambio es importante consultar al médico.

La debilidad, la fiebre y los dolores fuertes de espalda y los vómitos son otros de los síntomas que indican la posibilidad de un aborto espontáneo.

Causas

Aunque no se conocen todas las posibles causas de aborto, existen una serie de alteraciones y factores de riesgo vinculados a una mayor tasa de aborto espontáneo:

  • Alteraciones genéticas: anomalías cromosómicas en el embrión pueden causar abortos tempranos y abortos bioquímicos. Si la mujer tiene más de 35 años aumenta la probabilidad de tener un aborto de causa genética.
  • Problemas inmunológicos: enfermedades o alteraciones del sistema inmunitario pueden impedir la tolerancia natural que debe tener el cuerpo de la madre durante el embarazo.
  • Problemas de coagulación: pueden hacer que la sangre no fluya adecuadamente a la placenta y que por tanto el feto no reciba oxígeno y nutrientes de forma adecuada.
  • Alteraciones uterinas: anomalías anatómicas congénitas y anomalías como miomas, endometriosis o pólipos pueden ser la causa de un aborto.
  • Infecciones graves y enfermedades de transmisión sexual (ETS)
  • Desequilibrios hormonales: una regulación hormonal inadecuada puede impedir que se mantenga y desarrolle el embarazo.

Otro aspecto muy importante es el aporte insuficiente de nutrientes, que puede impedir un desarrollo adecuado del bebé y en última instancia podría causar un aborto. Asimismo, los problemas renales, cardiacos o enfermedades como la diabetes pueden tener un impacto negativo en el embarazo de manera que se produzca un aborto.

Si no hay abortos previos, es decir, si es un aborto esporádico, no suele estudiarse el motivo del aborto a menos que se haga un legrado. Sin embargo, si la mujer padece abortos de repetición, habría que hacer pruebas médicas específicas para intentar determinar la causa.

Tratamiento ante un aborto

En los abortos completos el feto se expulsa por sí solo, en forma de sangrado, sin necesidad de que el médico haga un legrado o administre medicación.

Sin embargo, en los abortos incompletos y diferidos el médico debe hacer un legrado o curetaje para eliminar el tejido restante del útero mediante raspado. El material obtenido se analizará en el laboratorio para tratar de diagnosticar la causa del aborto y así poder de evitar que se repita.

Otra opción es administrar algún medicamento como el misoprostol para provocar contracciones uterinas que ayuden al cuerpo a eliminar los restos fetales.

Es imprescindible eliminar todo resto que pueda haber quedado en el útero para evitar una infección, que podría derivar en un aborto séptico y pondría en riesgo la vida de la madre.

Embarazo después de un aborto

Tener un aborto no implica que vaya a ser difícil conseguir otro embarazo, la fertilidad no tiene por qué verse afectada. El embarazo es posible, pero la pareja deberá esperar un tiempo para que el cuerpo se recupere, no es recomendable buscar otro embarazo inmediatamente después de un aborto.

Además de la recuperación física, la mujer necesitará también un tiempo para prepararse psicológicamente para un nuevo embarazo. Un aborto puede ser un gran golpe para la pareja y puede surgir miedo a un nuevo embarazo. Por ello, es importante darse todo el tiempo que haga falta para superar la pérdida.

Generalmente, el médico indicará un periodo de espera de entre 3 y 6 meses, dependiendo del tipo de aborto que haya tenido lugar y de las consecuencias físicas y emocionales que tenga en la mujer.

Preguntas de los usuarios

Tuve un aborto y ahora estoy embarazada, ¿puede que ocurriera por estrés?

Cuando sucede un aborto natural de forma esporádica es difícil averiguar la causa, pero en la mayoría de los casos se habrá producido por un alteración genética en el embrión o feto. Otra de las posibles explicaciones es el estrés, que puede causar un cambio hormonal en la mujer que aumente las contracciones uterinas, provocando en última instancia el desprendimiento de la placenta.

He tenido un aborto espontáneo y sigo sangrando, ¿cuánto dura el sangrado?

El sangrado puede durar hasta dos semanas. Si se prolonga o si es muy abundante, debes acudir a tu médico cuanto antes.

¿Se puede tener un embarazo después de un aborto sin esperar a la regla?

Lo normal es que el ciclo hormonal de la mujer esté alterado por el embarazo y la pérdida del bebé, por lo que es posible hasta pasados dos o tres ciclos menstruales no se recupere del todo la fertilidad. Además, es importante darse tiempo ante una pérdida como esta antes de volver a intentar un nuevo embarazo.

Tuve un aborto espontáneo y ahora no me quedo embarazada, ¿qué puedo hacer?

Lo primero es seguir las directrices del médico. Si te ha indicado que esperes un tiempo antes de intentar un nuevo embarazo y aún no se ha cumplido, deberás esperar. Si ya ha pasado el tiempo estipulado por el médico, lo mejor es seguir intentándolo.

En caso de llevar más de un año sin lograr el embarazo, debes acudir a tu médico con tu pareja para que te derive a un especialista en fertilidad, que solicitará una serie de pruebas. Deberás comunicarle que has tenido un aborto y con los resultados de las pruebas se buscará la solución más adecuada a vuestro caso particular. En caso necesario, se podrá intentar el embarazo por inseminación artificial o fecundación in vitro.

He oído hablar de que con abortos de repetición te mandan heparina o adiro, ¿es cierto?

Este tipo de medicamentos se suelen utilizar tras varios intentos fallidos de fecundación in vitro o en caso de abortos de repetición.

La heparina es un eficaz agente anticoagulante que puede ayudar en casos de abortos recurrentes o fallos de implantación, aunque no hay una evidencia clara de su eficacia. Hay mujeres a los que el tratamiento les beneficia y a otras a las que no, por lo que hay que valorar previamente el caso concreto antes de su utilización.

Lo mismo ocurre con el adiro, que es ácido acetilsalicílico (aspirina) y también es anticoagulante. Éste fármaco puede utilizarse tanto solo como en un tratamiento combinado con la heparina para mejorar las tasas de embarazo en mujeres que sufren abortos de repetición.

Me están haciendo pruebas por abortos de repetición, ¿qué soluciones hay o qué tratamiento debería seguir?

Ante abortos de repetición lo primero es tratar de ver qué los causa para poder decidir la solución más acertada. Si el causante es genético podría ser beneficioso un tratamiento de fecundación in vitro con diagnóstico genético preimplantacional (DGP). Ante alteraciones que tengan solución, deberá tratarse la causa directamente para poder solucionar el problema de fertilidad. Por otro lado, si los abortos son debidos a problemas inmunológicos o de coagulación el médico puede recetar algún fármaco.

¿Puedo tener un aborto antes de saber que estoy embarazada?

Sí, es muy normal que esto ocurra. Son los denominados abortos subclínicos, que pasan desapercibidos y se confunden con un retraso de la menstruación. Se trata de abortos causados por algún fallo en el espermatozoide, en el óvulo, en el embrión o en la implantación.

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